
Me duele el alma tu lejanía,
sufren los sentidos, saber que no estas
Que jamás vendrás
Duele el alma,
Saber que otras manos te acarician,
Que otros ojos te miran apasionados
Que otros brazos te someten
Que otro calor entibia tu vientre
Que otra piel se mezcla en tu sudor
Que tu cintura se extremese con otros dedos
Y se funde a su dolor
Mirada enternecida, con languidos segundos
Que se apretujan en un instante
Para exclamar un gemido en el candor
Sin tenerte te extraño
Como sumido en las reminiscencia,
de un mimo olvidado,
de una piel desnuda,
en la penumbra de tu pasado
Y ante lo expuesto…
Me duele el alma
de solo asimilar
que no existo en tu sendero
que no vivo en tus sentimientos
Furioso desden del destino
que me alejo de tu camino
que me quito la miel de tus labios
y el libido de tu cuerpo
Miserable destino…
ahora miro el mar
y no hay barcos en mi puerto
solo unas flores que flotan
con tu nombre a la deriva,
sin puerto donde atracar
semillas de deseos
que no tienen donde germinar…